Tardíamente, como es mi costumbre, he decidido bautizarme. No bautizarme como artista, porque como artista yo venía bautizada desde antes de nacer y no tuve opción de negarme (afortunadamente); tampoco hablo de bautizarme en una iglesia (de manera igualmente tardía fui bautizada en la iglesia católica, a los 5 años, aunque debo decirles que a los 5 años todavía no se comprende que es una iglesia y un bautismo). A los 25 años, con plena conciencia y seguridad, me bautizo yo misma bajo el seudónimo de Clodìn. No quiero que como a Rodin le llamaban “Rodán” a mi me llamen "Clodàn" (parecer extranjera para ganar aprobación social no es una de mis aspiraciones). Mi nombre será sencillamente Clodìn. Suena a lavalozas, lo se, pero lo cargaré con perseverancia y orgullo en el tiempo. Y cuando mi tiempo se acabe lo llevará mi pintura, aun si sólo lo saben las arañas de un perdido ático.
martes, 27 de diciembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
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